La sumisión hacia los poderes heredados una visión de Antonio Escohotado (Los enemigos del comercio II)
La sumisión hacia los poderes heredados una visión de Antonio Escohotado (Los enemigos del comercio II)
"La sumisión hacia los poderes heredados" es un fenómeno complejo que ha sido objeto de estudio y análisis en diversas disciplinas sociales. Desde una perspectiva sociológica, se entiende como la aceptación pasiva y la falta de resistencia hacia aquellos que han heredado el poder y la autoridad en una sociedad. Esta sumisión puede estar relacionada con una variedad de factores, incluyendo la anomia social, la corrupción, el conformismo y la destrucción económica. (Autocracia). (Sociedad sumisa)
La anomia social, teorizada por Durkheim, se refiere a una falta de normas y valores compartidos en una sociedad. Cuando las normas y los valores se debilitan o se erosionan, las personas pueden sentirse desorientadas y desprovistas de una guía moral clara. En una sociedad en decadencia, donde la confianza en las instituciones y los líderes está erosionada, se genera una sensación de incertidumbre y desconfianza generalizada. Esta anomia social puede llevar a la sumisión hacia los poderes heredados, ya que la falta de alternativas creíbles y la desesperanza pueden desalentar a las personas de desafiar el statu quo y buscar cambios sociales significativos.
La corrupción también desempeña un papel fundamental en la sumisión hacia los poderes heredados. En una sociedad donde la corrupción está arraigada en las estructuras de poder, se crea un círculo vicioso de abuso de poder y desconfianza. Los líderes heredados, conscientes de su inmunidad y capacidad para evitar la rendición de cuentas, se aprovechan de su posición privilegiada para enriquecerse a expensas de la sociedad en general. Esta corrupción sistemática alimenta la sumisión, ya que las personas se sienten impotentes y resignadas ante la persistencia de la corrupción, lo que refuerza la creencia de que desafiar a los poderes establecidos es inútil o peligroso.
El conformismo también desempeña un papel importante en la sumisión hacia los poderes heredados. En una sociedad en decadencia, donde la desigualdad y la injusticia son omnipresentes, muchas personas pueden optar por aceptar pasivamente su situación en lugar de luchar por un cambio significativo. El conformismo se basa en el temor a las consecuencias de la resistencia y en la creencia de que la lucha contra los poderes heredados es inútil. Esta mentalidad conformista perpetúa el status quo y fortalece la sumisión hacia los poderes establecidos, ya que las personas evitan el riesgo y la posible represión que podrían enfrentar si se resistieran activamente.
La sumisión hacia los poderes heredados también está vinculada a la destrucción económica en una sociedad en decadencia. Cuando los líderes se dedican a la corrupción y priorizan sus intereses personales sobre el bienestar de la sociedad, se debilita la infraestructura económica y se generan desigualdades aún mayores. La falta de inversión en educación, salud, infraestructura y desarrollo económico sostenible contribuye a un ciclo de estancamiento y decadencia. En este contexto, las personas pueden sentir que no tienen otra opción que someterse a los poderes heredados, ya que las oportunidades económicas son escasas y la movilidad social está restringida.
Por lo tanto, la sumisión hacia los poderes heredados se relaciona con una serie de factores interrelacionados, como la anomia social, la corrupción, el conformismo y la destrucción económica en una sociedad en decadencia. Estos elementos se refuerzan mutuamente, creando un ciclo de sumisión y perpetuando las desigualdades y las injusticias. Superar esta sumisión requiere un cambio profundo en las estructuras de poder, la promoción de una cultura de resistencia y la implementación de medidas que fomenten la transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana activa. Solo a través de estos esfuerzos, una sociedad puede romper con la sumisión y trabajar hacia un futuro más justo y equitativo.
Aclarando los términos:
La sumisión generalmente se refiere a la acción de someterse o ceder ante la autoridad, el control o la voluntad de otra persona o entidad. Implica renunciar a la propia autonomía o voluntad en favor de alguien o algo más.
Por otro lado, el poder heredado se refiere a la autoridad o influencia que se transmite de generación en generación dentro de una familia o linaje. Por ejemplo, en algunas monarquías, el poder se transmite de un monarca a su sucesor, generalmente un miembro de la misma familia.
En el contexto de "principio de sumisión a los poderes heredados", podría interpretarse como una referencia a una actitud o norma social que implica la aceptación pasiva de los poderes establecidos basados en la herencia, sin cuestionarlos o resistirse a ellos. Esto podría estar relacionado con la idea de que las personas están obligadas a obedecer o aceptar la autoridad de aquellos que han heredado el poder, simplemente por el hecho de ser herederos.
Pltg.: José Humberto Puente
Quito 2023
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